Interdicto de obra nueva: ¿puede lo alegado limitar la reclamación posterior?

Es lógico solicitar la suspension de una obra nueva por daños en una vivienda suponen un quebradero de cabeza

El todavía llamado interdicto de obra nueva, al que en la actualidad deberíamos hacer referencia como juicio verbal sumario de suspensión de obra nueva, es el procedimiento que tiene por objeto proteger la posesión (o cualesquiera otros derechos reales) de los efectos de una obra en construcción, como pudieran ser modificaciones, intrusiones o daños en nuestros bienes.

La única finalidad del interdicto es paralizar provisionalmente la obra, y ésto sólo se dará si se cumplen los requisitos que ha establecido la jurisprudencia: que sea una obra nueva, no terminada, y que cause un perjuicio. Al margen de éste proceso sumario debe quedar la restauración de la situación a su estado anterior, la cual deberá solicitarse en un procedimiento posterior. Pero la pregunta es, ¿ese proceso posterior se ve limitado a los motivos esgrimidos en la interposición del interdicto?

Pongamos un ejemplo: En una comunidad de propietarios, uno de los comuneros, que reside en la planta baja, decide hacer modificaciones en su vivienda. Durante la realización de dichas modificaciones, se van viendo afectadas y alteradas zonas y elementos comunes del edificio, ante lo cual se interpone demanda solicitando la suspensión de la obra nueva en base a las afecciones apreciables en el momento. El resultado del pleito es la estimación de la pretensión de la comunidad: suspender las obras.

El siguiente paso a dar es solicitar, en este caso mediante un juicio ordinario, la restitución de los elementos comunes afectados a su estado original, para lo cual la comunidad procede a interponer demanda frente al comunero que ocasionó las perturbaciones, a fin de que sea condenado a restituirlas a su condición anterior. Durante la preparación de la demanda, se aprecian modificaciones que no habían sido alegadas en el procedimiento sumario de suspensión de obra nueva. ¿Pueden ser reclamadas, o por el contrario lo alegado en la solicitud de suspensión limita el alcance de esta reclamación?

La Sentencia 698/2016 de la Audiencia Provincial de Burgos, haciendo un examen de sus propios criterios, así como de los de otras audiencias, y de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, aclara la cuestión: El interdicto de obra nueva pretende la suspensión de una obra nueva y tiene por objeto defender y tutelar «a priori» la posesión, quedando para el procedimiento ordinario la determinación de los derechos definitivos de los interesados, pues no resulta procedente realizar declaraciones sobre la existencia o inexistencia de derechos dada la naturaleza sumaria del procedimiento. Por ello, los pronunciamientos que se produzcan en el ámbito del proceso interdictal ni prejuzgan la cuestión definitiva, ni vinculan en el ulterior proceso ordinario que pueda entablarse, incluso para solventar los posibles daños y perjuicios causados por la obra nueva o por la paralización de la misma.

Escrito por Gonzalo Bolado Contreras

 

 

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